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Cómo preparar la piel antes del maquillaje

Aplicación de crema hidratante antes del maquillaje

Para preparar bien la piel antes del maquillaje no necesitas una rutina interminable. En la mayoría de los casos basta con limpiar suavemente el rostro, hidratar según el tipo de piel, protegerla del sol si es de día y dejar que los productos se asienten antes de aplicar la base.

La preparación de la piel influye muchísimo en el resultado final. Una base excelente puede verse irregular si la piel está demasiado seca, saturada de producto o mal hidratada. En cambio, cuando el rostro está cómodo y equilibrado, el maquillaje suele integrarse mejor y necesita menos correcciones.

La clave está en adaptar la preparación a cada piel y no aplicar productos simplemente porque formen parte de una rutina.

Empieza con la piel limpia

El primer paso es sencillo: limpiar el rostro.
No hace falta realizar una limpieza profunda justo antes de maquillarte. El objetivo es retirar restos de grasa, sudor, contaminación o productos que puedan interferir con la aplicación de la base.
Utiliza un limpiador suave y evita frotar demasiado. Si después de lavarte notas la piel tirante o incómoda, puede que ese limpiador sea demasiado agresivo para utilizarlo justo antes del maquillaje.
En una piel sensible, cuanto más sencilla sea esta fase, mejor.

La higiene también incluye las herramientas que van a entrar en contacto con el rostro, por eso es importante saber cómo limpiar las brochas de maquillaje correctamente.

 

Hidrata según lo que necesite la piel

La hidratación es probablemente uno de los pasos que más se notan en el acabado.

Una piel seca puede hacer que la base se acumule en determinadas zonas o marque pequeñas descamaciones. Pero eso no significa que todas las pieles necesiten una crema muy nutritiva.

En piel seca suelen funcionar bien las texturas más confortables y emolientes. En piel mixta o grasa, una hidratante ligera puede ser más que suficiente.

Como maquilladora, es más útil observar el rostro que seguir siempre la misma rutina.

Si la piel está flexible y cómoda, no necesitas seguir añadiendo capas.

Productos como Embryolisse Lait-Crème Concentré son muy populares como preparación antes del maquillaje porque aportan hidratación y dejan una textura agradable en muchas pieles normales, secas o mixtas. Para pieles muy sensibles o reactivas, es preferible utilizar una fórmula que la persona ya sepa que tolera bien.

¿Hay que aplicar protector solar?

Si el maquillaje se va a llevar durante el día y habrá exposición al sol, conviene incluir protección solar.

Una forma práctica de evitar demasiadas capas es utilizar una hidratante con SPF que resulte cómoda bajo el maquillaje. Otra opción es aplicar un protector facial ligero después de la hidratante.

Si la base de maquillaje contiene SPF, puede sumar cierta protección, pero normalmente utilizamos una cantidad de base mucho menor que la necesaria para depender únicamente de ese SPF.

Por eso, en un maquillaje de día, lo más recomendable es considerar el protector solar como parte de la preparación de la piel.

Después de aplicarlo, deja que se asiente antes de comenzar con la base.

No necesitas primer en todo el rostro

El primer puede ser útil, pero no es obligatorio.
Muchas veces se utiliza por costumbre cuando realmente la piel ya está bien preparada.
Puedes reservarlo para una necesidad concreta: controlar algo de brillo en la zona T, aportar luminosidad, suavizar visualmente determinadas zonas o mejorar la adherencia de ciertos productos.
También puedes utilizarlo solo en una parte del rostro.
Por ejemplo, una persona puede tener las mejillas ligeramente secas y la nariz con tendencia a brillar. No tiene sentido tratar ambas zonas exactamente igual.

Menos capas pueden dar un mejor resultado

Uno de los errores más habituales al preparar la piel para el maquillaje es aplicar demasiados productos.
Sérum, crema, aceite, protector solar, primer y otros tratamientos pueden parecer una buena idea por separado, pero juntos pueden hacer que la base se deslice o forme pequeñas bolitas.
La preparación debería dejar la piel cómoda, no cubierta por una capa gruesa de cosméticos.
Si utilizas varios productos, aplica cantidades moderadas y deja que cada capa se integre antes de continuar.

Después de preparar la piel, un buen spray fijador de maquillaje puede ayudar a mantener el acabado durante más tiempo

Prepara también los labios

Los labios forman parte de la preparación.
Puedes aplicar un poco de bálsamo al principio de la rutina y dejarlo actuar mientras preparas el resto del rostro.
Antes de aplicar el pintalabios, retira el exceso con suavidad. Esto es especialmente útil si vas a utilizar un labial mate o de larga duración.

Evita estrenar productos antes de un evento importante

Una boda, una sesión de fotos o una celebración especial no es el mejor momento para experimentar con cosméticos nuevos.
Si tienes la piel sensible, rosácea, dermatitis o antecedentes de alergia, utiliza productos que ya sabes que toleras.
También conviene evitar exfoliaciones agresivas justo antes del maquillaje, ya que pueden dejar la piel más sensible o provocar pequeñas zonas secas.
En maquillaje profesional, una preparación sencilla y predecible suele ser mejor que una rutina demasiado ambiciosa.

Cómo preparar cada tipo de piel

Piel seca

Prioriza una limpieza suave y una hidratante confortable. Evita abusar del polvo durante el maquillaje y presta atención a zonas que tienden a descamarse.

Piel grasa

No intentes eliminar absolutamente toda la grasa con productos agresivos. Utiliza una hidratante ligera y controla el brillo después solo donde sea necesario.

Piel mixta

Puedes adaptar los productos por zonas: algo más de hidratación donde la piel esté seca y productos más ligeros en frente, nariz y barbilla.

Piel sensible

Mantén la rutina corta. Evita estrenar productos y utiliza fórmulas que la persona ya conozca y tolere bien.

La rutina sencilla que funciona en la mayoría de los casos

Si quieres resumir todo en pocos pasos:

Limpieza suave → hidratación → SPF si es de día → primer solo si hace falta → maquillaje.

No necesitas utilizar muchos productos para preparar correctamente el rostro. Lo más importante es observar cómo está la piel ese día y adaptar la rutina a sus necesidades.

Cuando la preparación está bien hecha, la base suele extenderse mejor, el acabado se ve más natural y el maquillaje resulta más cómodo durante horas.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo hay que esperar después de aplicar la crema?

No existe un tiempo exacto. Espera hasta que la piel deje de sentirse excesivamente húmeda o resbaladiza.

Sí. El primer es completamente opcional si la piel está bien preparada.

Puede simplificar ambos pasos si hidrata suficientemente tu piel y ofrece una protección solar adecuada.

En ese caso es mejor utilizar productos que ya hayan demostrado ser bien tolerados por esa persona y evitar estrenar cosméticos justo antes de maquillarla.